Septiembre suele ser un mes de nuevos comienzos. Volvemos a la rutina, retomamos proyectos pendientes y muchas personas aprovechan este momento para plantearse nuevos objetivos: aprender algo nuevo, adquirir hábitos diferentes o dedicar más tiempo a aquello que realmente les importa.
Entre esos nuevos propósitos puede haber uno que transforme no solo nuestro día a día, sino también el de otras personas: hacer voluntariado.
Porque dedicar parte de nuestro tiempo a una causa social no solo genera un impacto positivo en nuestro entorno, sino que también nos permite conocer nuevas realidades, desarrollar habilidades, conectar con otras personas y descubrir todo lo que podemos aportar.
La juventud quiere participar: los datos lo confirman
A menudo escuchamos que las nuevas generaciones están menos comprometidas con las causas sociales. Sin embargo, los datos muestran una realidad diferente.
Desde Hacesfalta.org realizamos una encuesta a 303 personas jóvenes para conocer su relación con el voluntariado, sus motivaciones y las barreras que encuentran a la hora de participar.
La primera conclusión es clara: la voluntad de colaborar existe.
El 81,9 % de las personas encuestadas afirma haber realizado voluntariado alguna vez, lo que demuestra que la participación social sigue formando parte de las experiencias de muchas personas jóvenes.
Entonces, si existe interés, ¿qué podemos hacer para que más personas den el paso?
Encontrar una causa que nos mueva es el primer paso
Cuando una persona decide hacer voluntariado, hay algo que marca la diferencia: la causa.
Según la encuesta, 8 de cada 10 veces la elección de un voluntariado está motivada por la causa con la que se quiere colaborar, pero no es el único factor importante.
Las personas jóvenes también buscan aprender, adquirir experiencia y comprobar que su participación tiene un impacto real.
Porque hacer voluntariado no es solo dedicar tiempo. Es sentir que ese tiempo sirve para algo.
Ver el impacto ayuda a seguir participando
Una de las claves que aparecen en el estudio es la importancia de conocer el resultado de la colaboración.
Más del 80 % de las personas encuestadas considera que el voluntariado es una vía eficaz para generar impacto social.
Sin embargo, cuando preguntamos por la experiencia personal, aparecen algunos retos: aunque un 70 % valora positivamente el impacto de su voluntariado, casi un tercio considera que ese impacto fue poco visible o poco reconocido.
Esto nos recuerda que las personas voluntarias quieren ayudar, pero también quieren entender cómo su participación contribuye al cambio.
Contar los resultados, compartir historias y visibilizar los avances conseguidos es una forma de fortalecer ese vínculo entre las personas y las causas.
El voluntariado también es una oportunidad para crecer
Hacer voluntariado significa contribuir a mejorar la sociedad, pero también es una experiencia de aprendizaje personal y profesional.
El 74,6 % de las personas encuestadas considera que el voluntariado aporta valor profesional y de cara al currículum.
Organizar actividades, trabajar en equipo, comunicarse con personas diferentes, resolver problemas o desarrollar nuevas competencias son aprendizajes que acompañan a cualquier experiencia de voluntariado. Por eso, cada vez más personas buscan oportunidades que les permitan aportar lo que saben y, al mismo tiempo, seguir creciendo.
¿Qué necesitamos para que más personas se animen?
Los datos muestran que el reto no está en la falta de interés. Muchas personas quieren participar, pero necesitan encontrar oportunidades que conecten con su realidad.
Entre las principales barreras aparecen la falta de tiempo, la dificultad para encontrar actividades adecuadas y la necesidad de contar con información más clara sobre qué se va a hacer y cuál será el impacto generado.
De hecho, cuando preguntamos qué ayudaría a empezar (o repetir) una experiencia de voluntariado, la respuesta más destacada es sencilla: tener claro desde el principio qué voy a hacer.
Esto significa saber en qué consiste la actividad, cuánto tiempo requiere, a quién ayuda y qué impacto genera puede ser el impulso definitivo para pasar de las ganas de colaborar a la acción.
Este septiembre, encuentra una causa que te inspire
No hay una única forma de hacer voluntariado.
Puede ser acompañando a personas mayores, colaborando con el medioambiente, apoyando a infancia y juventud, participando en proyectos educativos, ayudando a animales o poniendo tus conocimientos al servicio de una organización.
Puede ser presencial, online, puntual o continuado.
Lo importante es encontrar esa causa que conecte contigo y dar el primer paso.
En Hacesfalta.org encontrarás oportunidades de voluntariado de cientos de organizaciones sociales para que puedas elegir la que mejor encaje contigo.
Descubre las oportunidades disponibles y empieza este nuevo curso haciendo algo que deje huella.
Muy pronto, una nueva forma de encontrar voluntariado
Además, este otoño llegará una nueva herramienta para acercar todavía más las causas sociales a las personas jóvenes.
Desde Hacesfalta.org, en colaboración con el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, estamos trabajando en una nueva aplicación de voluntariado pensada para facilitar la conexión entre personas y organizaciones, descubrir oportunidades que encajen con los intereses de cada persona y hacer más visible el impacto generado.
Todavía estamos trabajando en ella, pero muy pronto podremos contaros más.
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