La sequía, la degradación de los suelos, la pérdida de biodiversidad o la escasez de agua pueden parecernos problemas diferentes, pero están mucho más relacionados de lo que pensamos. Cuando una tierra pierde su capacidad para retener agua y sostener vegetación, aumenta su vulnerabilidad frente a la sequía. Cuando el agua escasea, también sufren los ecosistemas, la agricultura, la biodiversidad y las comunidades que dependen de ellos.
Estos días, precisamente, la mirada internacional está puesta en esta conexión entre tierra, agua y clima. Mientras en Mongolia se celebra la COP17 de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, en Estocolmo tiene lugar la Semana Mundial del Agua y este 27 de agosto celebramos el Día Mundial de los Lagos.
Tres citas diferentes que ponen sobre la mesa una misma cuestión: proteger nuestros ecosistemas y gestionar de manera sostenible recursos como la tierra y el agua es esencial para nuestro futuro.
La sequía ya no es un problema lejano
En los últimos años, las sequías se han convertido en fenómenos cada vez más extensos y dañinos. El informe Drought Hotspots Around the World 2023-2025, elaborado en el marco de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, señala que algunas de las zonas más afectadas recientemente se encuentran en África oriental y austral, el Mediterráneo, América Latina o el sudeste asiático.
Y ya no se trata únicamente de que llueva menos.
La sequía puede repercutir en la disponibilidad de alimentos y agua, agravar situaciones de pobreza, afectar a la producción energética, deteriorar los ecosistemas o favorecer desplazamientos de población. La propia CNULD advierte de que se trata de una crisis que atraviesa numerosos ámbitos y que exige trabajar conjuntamente sobre agua, suelo, alimentación, biodiversidad y resiliencia de las comunidades.
Además, las sequías han aumentado alrededor de un 29 % desde el año 2000, en un contexto marcado tanto por el cambio climático como por una gestión insostenible de los recursos terrestres e hídricos.
COP17: restaurar la tierra para restaurar la esperanza
Del 17 al 28 de agosto de 2026, representantes de países de todo el mundo se reúnen en Ulán Bator, Mongolia, para celebrar la COP17 de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD).
Su lema resume bien el reto: “Restaurando la tierra. Restaurando la esperanza”.
La conferencia aborda cuestiones fundamentales como la restauración de terrenos degradados, la resiliencia frente a la sequía, la gestión sostenible del agua, los pastizales, los sistemas alimentarios o la movilización de financiación para convertir los compromisos internacionales en actuaciones reales.
No es un desafío menor: la degradación de la tierra afecta ya hasta al 40 % de la superficie terrestre mundial, con consecuencias sobre la producción de alimentos, la disponibilidad de agua, la biodiversidad, los medios de vida y la estabilidad económica.
Pero también existe margen para actuar. Los países se han comprometido a restaurar 1.000 millones de hectáreas de tierras degradadas antes de 2030 y más de 70 cuentan ya con planes nacionales frente a la sequía. La gran cuestión ahora es conseguir que esos compromisos se traduzcan en resultados sobre el terreno.
27 de agosto: Día Mundial de los Lagos
Los lagos son mucho más que paisajes de enorme valor natural. Constituyen una fuente esencial de agua dulce, sostienen la agricultura y numerosas actividades económicas, albergan una gran biodiversidad y ayudan a regular el clima, almacenar carbono y absorber el exceso de agua durante las inundaciones.
En ellos se encuentra alrededor del 90 % del agua dulce superficial líquida no congelada del planeta, y existen más de 117 millones de lagos repartidos por la Tierra.
Sin embargo, estos ecosistemas están sometidos a una presión creciente por la contaminación, el uso excesivo del agua y el cambio climático. El aumento de las temperaturas también incrementa la evaporación y está modificando los niveles de agua de numerosos lagos.
Por eso cada 27 de agosto se celebra el Día Mundial de los Lagos, una jornada impulsada por Naciones Unidas para recordar su importancia y promover su conservación y restauración.
Este año, además, la celebración coincide plenamente con la Semana Mundial del Agua y la COP17, reforzando un mismo mensaje: proteger nuestros recursos hídricos significa proteger la vida que depende de ellos.
¿Y qué podemos hacer nosotros?
Las grandes decisiones sobre cambio climático, restauración de tierras o gestión del agua requieren compromisos políticos, inversión y cooperación internacional. Pero eso no significa que nuestra capacidad de actuar termine ahí.
También desde nuestra vida cotidiana podemos contribuir.
Podemos reducir nuestro consumo de agua, reparar pequeñas fugas, aprovechar mejor el agua en casa o evitar usos innecesarios. También podemos optar por formas de consumo más responsables, reducir el desperdicio alimentario, respetar los espacios naturales y evitar que residuos, aceites o productos contaminantes terminen en desagües, ríos o suelos.
Podemos, además, informarnos sobre lo que ocurre en nuestro entorno. La sequía y la degradación ambiental no son fenómenos abstractos: afectan a humedales, ríos, bosques, espacios naturales y comunidades que muchas veces tenemos mucho más cerca de lo que pensamos.
También puedes pasar a la acción a través del voluntariado
Y si quieres implicarte un poco más, el voluntariado ambiental es otra forma de contribuir.
Hay ONG que organizan actividades de reforestación y restauración de ecosistemas, recuperación de riberas y humedales, retirada de residuos de espacios naturales, seguimiento de fauna y flora, protección de la biodiversidad, educación ambiental o sensibilización sobre el uso responsable del agua.
También puedes colaborar con organizaciones que trabajan para combatir las consecuencias sociales y ambientales de la emergencia climática, ya sea participando como persona voluntaria, apoyando sus proyectos o difundiendo su trabajo.
En Hacesfalta.org puedes encontrar oportunidades de voluntariado vinculadas al medioambiente y descubrir entidades con las que aportar tu tiempo y tus conocimientos. Y a través de VoluntariadoCorporativo.org, podemos ayudarte a implentar el voluntariado ambiental en el plan de acción social corporativo de tu empresa.
Porque frente a problemas globales como la sequía, la desertificación o la pérdida de ecosistemas, las soluciones necesitan grandes acuerdos, pero también millones de pequeñas acciones que avanzan en la misma dirección.
Cuidar el agua es cuidar la tierra, cuidar la tierra es cuidar la vida, y todos podemos formar parte de ese cambio.
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Fuentes:
- Día Mundial de los Lagos 27 de agosto, Naciones Unidas (26 de agosto de 2026)
- COP17 de la UNCCD sobre la «Tierra», UNDP (26 de agosto de 2026)
- EL PLANETA ESTÁ EN CRISIS, UNDP(26 de agosto de 2026)