Incendios forestales: cómo prevenirlos y qué hacer si el fuego te sorprende

El reciente incendio forestal de Los Gallardos, en Almería, ha vuelto a mostrarnos las devastadoras consecuencias que puede tener el fuego. La tragedia ha provocado la muerte de 13 personas, ha obligado a evacuar a numerosos vecinos y vecinas y ha afectado a miles de hectáreas en diferentes municipios de la provincia.

En una época marcada por las altas temperaturas, la sequedad de la vegetación y los episodios de viento, cualquier descuido puede convertirse en una emergencia de enormes dimensiones.

Más del 95 % de los incendios forestales tiene su origen en la actividad humana. En esta cifra se incluyen tanto los incendios intencionados como aquellos provocados accidentalmente por imprudencias, descuidos o prácticas inadecuadas.

Saber cómo prevenir un incendio y cómo actuar si nos sorprende el fuego puede ser decisivo para proteger nuestros espacios naturales y, sobre todo, a salvar vidas. Por eso, te contamos cómo actuar este verano para extremar las precauciones si visitas o resides en espacios naturales vulnerables y qué hacer en caso de que el incendio ya haya empezado.

1. No enciendas fuego en el monte

Durante los meses de mayor riesgo no deben encenderse hogueras, barbacoas ni ningún otro tipo de fuego en el monte o en terrenos próximos, salvo en espacios expresamente habilitados y cuando la normativa autonómica lo permita.

2. No tires colillas ni cerillas

Lo más seguro es evitar fumar en los espacios naturales. Nunca arrojes al suelo colillas, cerillas ni ningún residuo que pueda conservar calor o producir una chispa, aunque parezca completamente apagado.

3. Llévate todos tus residuos

No abandones basura en el campo. Guarda los residuos y deposítalos posteriormente en un contenedor.

4. Estaciona únicamente en zonas autorizadas

Si accedes al entorno natural en vehículo, aparca solo en los lugares indicados. El contacto de algunas partes calientes del vehículo, como el tubo de escape, con hierba o vegetación seca puede provocar un incendio.

5. Evita actividades que generen chispas

En épocas de alto riesgo deben extremarse las precauciones al utilizar maquinaria, herramientas eléctricas, desbrozadoras u otros equipos que puedan producir chispas. También es necesario respetar las restricciones relacionadas con petardos, fuegos artificiales y quemas agrícolas.

6. Consulta el nivel de riesgo antes de salir

Antes de realizar una excursión, consulta la predicción meteorológica, el nivel de riesgo de incendio y las posibles restricciones de acceso. Si el riesgo es extremo, hay viento fuerte o las autoridades desaconsejan visitar una zona, lo más responsable es cambiar el plan.

Ante una columna de humo, unas llamas o cualquier indicio de incendio, llama inmediatamente al 112.

No des por hecho que otra persona ya ha avisado. Una llamada temprana puede ayudar a evitar que un pequeño conato se convierta en un gran incendio forestal. Protección Civil insiste en que, cuando se descubre un fuego en su inicio, se debe avisar inmediatamente a los servicios de emergencia

Obviamente, no te acerques para hacer fotografías, grabar vídeos ni comprobar el alcance del incendio. Ni tampoco intentes apagarlo por tu cuenta si existe riesgo para tu seguridad.

Mantén la calma, llama al 112 y sigue las indicaciones de los servicios de emergencia. Aléjate del frente del fuego buscando zonas despejadas, con poca vegetación y buena visibilidad. Siempre que sea posible, desplázate en dirección contraria al avance del fuego y del humo.

Ten en cuenta estas recomendaciones:

  • Evita las zonas con vegetación abundante.
  • No huyas ladera arriba: el fuego suele propagarse más rápidamente cuesta arriba.
  • Aléjate de barrancos, vaguadas y pendientes pronunciadas, donde el fuego puede acelerarse.
  • Busca caminos anchos, zonas rocosas, terrenos despejados o áreas que ya se hayan quemado.
  • No intentes atravesar las llamas.
  • No te refugies en pozos, cuevas o espacios cerrados sin salida.
  • Protege las vías respiratorias del humo con una tela, preferiblemente húmeda, sin retrasar la evacuación.
  • No abandones una ruta segura para recuperar objetos personales.

El humo puede desorientar, reducir drásticamente la visibilidad y provocar intoxicaciones. Por eso, no debes improvisar rutas ni acercarte al incendio pensando que todavía está lejos.

La decisión de evacuar o permanecer en una vivienda depende de numerosos factores: la ubicación del inmueble, los materiales de construcción, la vegetación que lo rodea, las vías de salida y la evolución del incendio. Por tanto, la regla principal es seguir siempre las instrucciones oficiales.

No salgas precipitadamente si las autoridades han indicado que debes confinarte, pero tampoco permanezcas en la vivienda si se ha ordenado la evacuación.

En caso de confinamiento, y siempre siguiendo las indicaciones de los servicios de emergencia:

  • Cierra puertas y ventanas para evitar la entrada de humo y brasas.
  • Baja las persianas si no son de material inflamable.
  • Apaga los sistemas de ventilación y aire acondicionado que tomen aire del exterior.
  • Retira cortinas y objetos inflamables próximos a ventanas.
  • Aleja muebles de puertas y ventanas.
  • Mantén el teléfono cargado y presta atención a los avisos oficiales.
  • Ten preparados agua, documentación, medicamentos y otros elementos esenciales.
  • Permanece en una zona interior, alejada del lado por el que se aproxima el fuego.

No subas al tejado ni salgas al exterior para observar el incendio.

Una orden de evacuación debe cumplirse sin demora y siguiendo exactamente las rutas indicadas. No tomes atajos por pistas forestales, caminos rurales o carreteras que no hayan sido autorizadas. Aunque parezcan más rápidos, pueden dirigirte hacia el fuego, quedar bloqueados por el humo o impedir el paso de los equipos de emergencia.

Antes de salir:

  • Coge únicamente lo imprescindible.
  • Lleva documentación, medicación, agua y teléfono móvil.
  • Ayuda a menores, personas mayores, personas con discapacidad y quienes necesiten apoyo.
  • Cierra puertas y ventanas si tienes tiempo y las autoridades no indican lo contrario.
  • No retrases la evacuación para recoger objetos personales.
  • Dirígete al punto de encuentro indicado.

Si evacúas en coche:

  • Mantén las ventanillas cerradas.
  • Apaga la ventilación que introduzca aire del exterior.
  • Enciende las luces para mejorar la visibilidad.
  • Circula despacio y sigue las indicaciones de los equipos de emergencia.
  • Evita detenerte en zonas con vegetación.
  • No atravieses humo denso ni llamas.
  • Deja libres las vías de acceso para los servicios de emergencia.

La tragedia de Los Gallardos ha puesto de manifiesto el enorme peligro de abandonar las rutas indicadas o intentar escapar por caminos alternativos en condiciones de humo, viento y escasa visibilidad.

Ante una emergencia forestal, evita:

  1. Acercarte al fuego para observarlo o grabarlo.
  2. Intentar apagar un incendio que ya está extendido.
  3. Evacuar por iniciativa propia cuando las autoridades han ordenado el confinamiento.
  4. Permanecer en una zona cuando existe una orden de evacuación.
  5. Utilizar atajos o rutas no autorizadas.
  6. Bloquear caminos con vehículos.
  7. Compartir rumores, audios o mensajes sin confirmar.
  8. Colapsar el 112 para solicitar información general.
  9. Regresar a una zona evacuada antes de que las autoridades lo autoricen.

Durante una emergencia, consulta únicamente fuentes oficiales: el 112, Protección Civil, AEMET, los servicios autonómicos de emergencias, los ayuntamientos y los perfiles oficiales de los cuerpos de seguridad.

No compartas imágenes, ubicaciones, audios o cifras que no hayan sido verificadas. The desinformación puede generar alarma, dirigir a otras personas hacia zonas peligrosas y dificultar el trabajo de los equipos de intervención.

Los incendios forestales destruyen ecosistemas, afectan a la fauna, empeoran la calidad del aire, dañan viviendas y medios de vida y pueden causar pérdidas humanas irreparables.

Durante el verano, un gesto aparentemente pequeño puede marcar una gran diferencia. No encender fuego, recoger nuestros residuos, respetar las restricciones y avisar rápidamente al 112 son decisiones sencillas que ayudan a proteger nuestros montes y a todas las personas que viven, trabajan o disfrutan de ellos.

La prevención de los incendios forestales es una responsabilidad compartida. Este verano, cuidemos la naturaleza con todos los sentidos.

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