VOLUNTARIADO Y EMPRESA

06 Sep 2017
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El programa “Suma en positivo” de Cajamar nos lleva a Tanzania

Juan Carlos Hurtado es interventor en las oficinas del Grupo Cooperativo Cajamar ubicada en Alhaurín el Grande (Málaga). Fue uno de los dos ganadores de la iniciativa “Suma en positivo”, en la que la entidad premia a los empleados más activos en el portal de PROVOCA (Programa de Voluntariado Corporativo), que ha implementado la Fundación Hazloposible.

Uno de los premios para quienes obtienen más puntos, que se ganan por enviar una noticia, compartir una experiencia y/o mostrar interés por una oportunidad de voluntariado, es un viaje solidario. Juan Carlos escogió ir a Tanzania, donde participó en dos proyectos, ambos desarrollados en orfanatos.

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Has participado en el programa de voluntariado corporativo del Grupo Cooperativo  Cajamar ¿Cuánto tiempo hace que comenzaste a interesarte por este tipo de iniciativas?

J: A nivel particular, ya con 16 años colaboré un par de veranos con la Junta de Andalucía, trabajando como voluntario. Con 17 años lo hice  en Francia y con 18 me fui a República Checa. Luego estuve unos años bastante liado y no pude hacer nada, y ahora estoy empezando otra vez. En la entidad, desde que empecé hace 10 años, intento colaborar en el programa de voluntariado en la medida de lo posible.

¿Qué piensas de “Suma en positivo”? ¿Crees que fomenta la participación entre los empleados?

J: Yo pienso que sí, que es una iniciativa positiva porque es otra forma de colaborar y hacer participar a tus compañeros de las actividades existentes y promover el voluntariado.

¿En qué consistían los proyectos que visitaste?

J: Una vez llegué allí, aunque yo ya llevaba decidida el área de actuación en la que quería participar, me recomendaron que visitara numerosos proyectos por la zona para decidir con cual quería participar. Visité tres o cuatro y, finalmente , estuve colaborando con dos, ambos orfanatos, pero diferentes. Uno de ellos trabajaba con niños pequeños, de 0 a 5 años; allí los cuidan y pueden ser adoptados. En el otro eran ya niños algo más mayores. Era un proyecto con bastantes menos recursos, porque estaba financiándose con fondos privados de un particular. La idea de este proyecto es criar a los niños hasta que lleguen a edad universitaria para que se independicen y puedan colaborar, a su vez, en el proyecto. Son dos ideas distintas que están enfocadas a lo mismo.

La verdad que en este segundo proyecto es en el que más tiempo estuve. En el primero proyecto colaboraba la iglesia anglicana, por lo que disponían de bastantes fondos económicos, las instalaciones eran buenas, y en conjunto estaba bastante bien. Y el segundo lo había desarrollado un profesor de allí, así que era bastante precario en cuanto a recursos. Además, estaba arrancando, llevaba tan sólo dos o tres años. Me pareció una idea muy interesante.

¿Cómo fue tu experiencia en el país?

J: La verdad que yo ya había viajado bastante, había estado en muchos países de Sudamérica, Asia… pero nunca había estado en África. No sabía lo que me iba a encontrar. Tanzania es un país mucho más seguro de lo que podía esperar. Y luego respecto a la gente, es muy cercana, todo el mundo te intenta ayudar en todo lo que puede. En cuanto al idioma, me sorprendió que todo el mundo habla inglés de forma bastante decente, con lo cual no hay problemas para comunicarte. Luego, me sorprendió que haya proyectos que básicamente no cuentan con apoyo de nadie. En España si hay algún niño que esté en la calle siempre hay alguien que se va a hacer cargo de ese niño, o bien cualquier organismo público o alguna organización privada; pero allí no, allí este tipo de acciones las financia la gente a nivel particular. Hay proyectos que se desarrollan de manera precaria y por iniciativa de cualquier persona. Si el día de mañana cerraran, esos niños volverían a la calle. La verdad es que te sorprende.

¿Qué crees que te ha aportado la experiencia?

J: Ver las cosas de otra manera, cambiar un poco la perspectiva. A veces consideramos problemas como importantes, y luego, realmente, cuando los enfocas desde lejos, te das cuenta de que no lo son. Además, gracias a esta experiencia, te das cuenta de que tienes la oportunidad de ayudar y colaborar para llevar adelante este tipo de proyectos solidarios.

¡Muchas gracias al Grupo Cooperativo Cajamar y a empleados tan implicados como Juan Carlos por su apoyo!

maria-serrano

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